Descubriendo el valor real de un servicio con drones

Cómo la utilidad percibida por el cliente puede definir tus precios y tu propuesta de valor

Cuando hablamos de servicios con drones, es fácil pensar únicamente en el precio del equipo: el costo del dron, los sensores o cámaras, y tal vez algún software de apoyo. Sin embargo, el verdadero valor de un servicio no se reduce al costo de su hardware. Lo que realmente importa es cómo ese servicio satisface las necesidades del cliente y qué beneficios específicos le aporta. Entender esta diferencia te ayudará a diseñar propuestas más sólidas y a evitar competir únicamente en precio.

El valor depende de la utilidad percibida

Un dron puede utilizarse para múltiples aplicaciones:

  • Vigilancia y seguridad: Monitorear instalaciones, terrenos amplios o eventos masivos.

  • Entregas: Trasladar paquetes, medicamentos o incluso suministros de emergencia.

  • Filmación y fotografía: Capturar imágenes aéreas para producciones audiovisuales o contenido comercial.

Aunque la tecnología de base sea similar, cada cliente percibe un valor distinto según sus necesidades. Por ejemplo, una empresa de seguridad que contrata un servicio de vigilancia con drones podría estar dispuesta a pagar más por cámaras térmicas y actualizaciones en tiempo real, ya que esas funcionalidades le evitan riesgos y le ahorran costosas rondas de personal. En cambio, un productor audiovisual que necesita tomas aéreas para un anuncio de televisión valora la calidad de imagen, la estabilidad de vuelo y la experiencia del operador, de modo que estará atento al portafolio del piloto y al rendimiento técnico del equipo.

Este enfoque centrado en el cliente revela que “no existe un precio fijo” para un servicio con drones, sino que varía según el beneficio que reciba quien lo contrata. Mientras más alto sea ese beneficio (en términos de ahorro de tiempo, dinero, seguridad o calidad de resultados), mayor será la disposición a pagar por parte del usuario.

Conoce las necesidades de tu mercado

Antes de lanzarte a invertir en un dron de alta gama o en múltiples accesorios, conviene preguntarte: ¿qué tipo de cliente voy a atender? ¿Se trata de una productora de cine, una empresa de agricultura, un grupo de arquitectos que necesitan mapeo 3D o un organismo de rescate?

  1. Investiga tu mercado: Dedica tiempo a conversar con potenciales clientes para saber qué problemas o retos enfrentan y cómo un dron podría ayudarles a superarlos.

  2. Especialízate en un nicho: Si tu punto fuerte es la inspección de infraestructuras, enfócate en desarrollar esa habilidad y en difundir tu experiencia en ese ámbito.

  3. Construye propuestas personalizadas: Ajusta tu oferta (sensores, software de posprocesado, equipo de apoyo) a la realidad de cada proyecto, en lugar de ofrecer soluciones genéricas.

Cuando tu servicio refleja exactamente las necesidades de un sector, puedes establecer precios que cubran la inversión y que, al mismo tiempo, los clientes valoren por el resultado obtenido.

El valor real no se fija en una tabla

En muchos mercados, hay una tendencia a poner tarifas preestablecidas por hora de vuelo o por día de operación. Sin embargo, es fundamental recordar que el usuario no paga por “horas de dron”, sino por el resultado que obtiene. Este resultado se traduce en:

  • Reducción de riesgos: Por ejemplo, evitar exponer a equipos humanos a situaciones peligrosas o de alto costo en horas hombre.

  • Rapidez y precisión: Con drones, se pueden capturar datos o imágenes en menos tiempo que con métodos tradicionales.

  • Innovación y diferenciación: Un video aéreo bien realizado puede mejorar el impacto de un anuncio comercial o facilitar la venta de propiedades al mostrar su entorno de manera atractiva.

En la práctica, esto se traduce en que dos proveedores pueden tener tarifas muy distintas y aun así resultar competitivos para diferentes tipos de clientes. El que mejor comunique qué problemas resuelve y cómo se traduce ese beneficio en la vida del usuario, tendrá más posibilidades de destacar.

Consejos para emprendedores de la industria drone

  1. Pregunta antes de cotizar: Escucha las necesidades del cliente, pregúntale qué problema quiere resolver. Luego, ofrécele una propuesta alineada con su objetivo y explica el valor de tus servicios.

  2. No temas diferenciarte: Si ofreces un plus (datos posprocesados, informes de alta precisión, un equipo de edición profesional), justifica por qué tu tarifa es más alta que la de alguien que solo hace capturas básicas.

  3. Mantente actualizado: El sector de los drones evoluciona rápido. Novedades en sensores, software de análisis y normativas pueden abrir nichos de mercado que antes no existían.

  4. Construye confianza: La reputación se forja con resultados consistentes. Comparte casos de éxito, testimonios de clientes y datos medibles que demuestren los beneficios de tu servicio.

Entender el valor real de un servicio con drones significa reconocer que el factor determinante no es la inversión en equipos ni el número de horas de vuelo, sino la utilidad que se genera para cada cliente. En un mercado tan dinámico, los emprendedores y operadores que tengan claro este principio podrán adaptarse mejor a las demandas cambiantes y ofrecer soluciones altamente valoradas.

¿Te gustaría compartir tu experiencia? Cuéntanos en los comentarios qué tipo de proyectos con drones estás realizando o en cuáles te interesaría incursionar. ¿Has encontrado dificultades para poner precio a tu servicio? ¿Te ha servido alguna estrategia particular? ¡Tu historia puede ayudar a otros lectores y enriquecer esta comunidad en crecimiento!

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